Recuerdo la frase que tanto se me ha repetido en mi propia existencia ... " Al menos una vez en la vida hay que cambiar en la vida a alguien" como Albert Einstein que decía que quien se pasa toda su vida enseñando a un pez a trepar a un árbol, se pasará toda su vida pensando que es un inútil.
A eso me refiero, que todos tenemos en este pedacito de mundo un lugar donde destacar, donde ser brillantes.
Por eso, no es la mirada es quien te mira, como cuando sientes algo y lo mejor es averiguar que es.
Y es que ... muchas de las mejores cosas de la vida son aquellas que no habías descubierto antes. Tranquilos, no son las veces que os caéis, sino como os levantáis, que merece la pena aquello que os haga sentir vivos. Prometedme que correréis bajo la lluvia y le demostrareis al mundo entero de todo lo que sois capaces, que os tenéis que quedar con quien os baje las estrellas y no con quien os haga soñar con ellas. Sabéis como reconocer a alguien especial por sus abrazos ... porque cuando te dan uno de esos abrazos hacen que se detenga el tiempo y suspires profundo, y es ahí cuando me acuerdo de vosotros, que tendemos a cometer ese grave error, de esperar a algo tan caótico para dar el paso, de esperar a que suceda y no arriesgar.
Y dejadme deciros que la vida está sumida en la máxima valentía e incondicional riesgo.
Por eso, haced lo que sintáis en cada momento bien sea pronto o tarde pues puede que luego te arrepientas de lo que pudo ser o tal vez será. No tengáis miedo de probar cosas nuevas, decir te quiero, sentir, enamorarse, vivir ... quedar así porque sí, por que me apetece, aquí, ahora y contigo.
Que al miedo hay que mirarlo a los ojos y de frente y dejarte llevar por el puto motor que te late en el pecho. Y que vosotros habéis llegado a mi vida para salvarme, incluso con una mirada perdida y con tan solo eso ... yo saber que aunque vuestras palabras se hayan convertido en palabras mudas estáis ahí , conmigo.
Por eso, dado que me habéis hecho un discurso de mi dura ausencia hace unas horitas, me gustaría dedicaros unas palabras, por muy moñas que parezca ...
A ti mi niño hermoso quería decirte que aunque tenga que suplicarte que me digas que me has echado de menos o que me quieras un poquito, yo soy feliz con tus vaciles, con tus escondites sin venir a cuento ni el día ni la hora ni el lugar pero sobre todo con tu sonrisa, merecedora de todo tipo de capricho existente en nuestro planeta Tierra.
Solo quería decirte que yo si te echo de menos. Y¿ sabes cuando me di cuenta de que te echaba mucho en falta? ... cuando realmente me sentía sola y triste. Y ¿sabes por qué? ... Porqué cuando me perdí por Santander a media noche y llegué a casa aterrada y enfadada, a pesar de conocernos muy poco me animaste la noche y descubriste en mi ... una felicidad que ni yo misma pensaba que fuera posible de hallar.
Porque me gusta llegar a casa y saber que puedo contar contigo, así que GRACIAS por estar aquí, a mi lado.
Y a ti mi bella flor,¿ qué puedo decir que tú ya no sepas? eres una de las personas por no decir la única que comprende y comparte al grado máximo mi locura. Eres la definición casi completa de mi otro yo.
Porque si, lo admito, no estoy loca, estoy como una cabra. Mi grado de locura no es normal ni reconocible en este mundo y ... es verdad. Pero me encanta ser así y me encanta que tú también lo seas. Y ¿Sabes por qué? porque no hay nadie que pueda hacer como tú esa risa maléfica que es peculiar si ... pero al mismo tiempo te hace perfecta retrocediendo con ella a tu niñez, olvidando todo lo malo y ser de nuevo esa niña inocente que dejaste en el pasado y apenas sabía incluso encender un teléfono móvil.
Porque tan solo tú sabes como hacer que no me sienta mal por algo por muy grave que resulte en mi vida, por hacerme sonreír aunque haya sido el peor día de mi vida, porque cuando me caigo tú me levantas.
¿Qué en qué me baso para establecer como verídica dicha afirmación? Pues que cuando estoy cabreada me dejas despotricar sobre quien sea y manifestar mi furia en forma de croquetas o marcos voladores por la ventana de mi habitación y lo más importante ... de un cuarto piso. Y sí, aunque penséis que es altura ... una de dos o los chinos son demasiado duros y buenos trabajadores o es que un cuarto piso no es tanta altura como parece.
Bueno que me voy por las ramas, que como ya sabéis ... no soy muy callada que digamos y poco escandalosa como que tampoco.
Pues eso mi niña que te adoro con todo mi alma y mi corazón, doy gracias por poder contar contigo donde sea para todo y por saber que te tengo a ti, siempre, a mi lado.
Y tu mi niño, que te como, no te me pongas celoso que sabes que te adoro con todo mi corazón y que aunque tu bien sepas que el infinito no existe pues que mi cariño es infinito.
Pues eso ... os amo bebés.
Así que cuando acabéis de leer esto prometedme una cosa... y es que me vais a dar un abrazo tan fuerte que haga que se detenga el tiempo en un instante y exprese lo mucho que me queréis.
Porque soy esa chica que aunque no supiera nadar se tiraría en medio de la nada apostando bien fuerte por vosotros. Pero sed conscientes de algo y es que ... no me tiraría en medio de la nada porque estaríais vosotros y entonces no sería nada, lo sería TODO. Porque estaríais ahí vosotros esperándome en mitad del Mar para llevar a flote las riendas de mi vida y aquella felicidad que jamás pensé hallar plenamente.
Y si ... estoy loca pero ... también soy muy sensible y tengo mi corazoncito y lo peor de todo es que ... soy cursi de cojones y perdonad pero es que soy chica de metáforas.
No soy esa chica que pierde el tren una vez y otra vez y otra vez y otra vez ... sino que soy esa chica que se sube y se cae al mismo tiempo de ese tren tantas veces como se le presente la ocasión.
Y sí... lo siento, lo he vuelto a hacer, he vuelto a caer en el maravilloso placer de rendirme a los versos de millones de poetas conocidos en mi friki mundo y sumir mi lenguaje a un profundo y solitario marco metafórico.
