Suena irónico pensar como la persona que más dice quererte,
apoyarte , llorarte y extrañarte, aquella que te dice que vales un huevo y que
confía en ti hasta el infinito es la misma que cuestiona que tu eres autor de
todos tus triunfos, si en efecto no tomaste a nadie de ejemplo ni plagiaste la
vida de otro pero no cuestiona cuando fallas. Decepcionante diría yo, hipocresía
abunda en él cuando alaba mis caídas sin lugar a duda y permanece estático ante
cada levantamiento de un cuerpo casi muerto por encontrarse solo ante un mundo
injusto y duro, cruel. Ironía establecía en estas letras, quizás sea porque en
verdad vivimos en un mundo dominados por quienes aparentan ser afortunados,
luchadores y ricos … pero de puras cosas materiales y acciones interesadas
porque en sus rostros queda hallada la profunda carencia de felicidad, amor ... toda temática para la mayoría irrelevante pero luego cuando poseen ese montón
de billetes anhelan. Querido amigo, déjame decirte que no me rendiré al demostrar
con mis sentimientos en forma de vocablos quien soy y lo que soy capaz de hacer
y te lo demostraré a ti y al mundo entero porque escucha y escúchame bien, no
necesito de nadie para ser feliz y mucho menos su confianza en mi, en todo
cuanto soy capaz de hacer pues la confianza en uno mismo es la única vía para
acceder al triunfo, a nuestros sueños escondidos.
De gente así está el mundo
harto y no dejaré que esa clase de personas sobrevaloradas en nuestra sociedad
se permitan el lujo de también poseer el privilegio de presionar al gatillo de
la pistola colocada durante toda mi vida en mi sien pues eso ya lo decido
yo.