¿Qué porque tenemos miedo a enamorarnos? Pues porque
evidentemente hubo más de una, dos y tres ocasiones en las que nos hicieron
daño. Razones suficientes por las cuales tenemos no cicatrices en nuestro cuerpo
sino heridas en carne viva sin posibilidad de cura y muy lejos de ser
cicatrizadas.
No nos juzgues por tener miedo, porque si en efecto, lo tenemos
es porque sentimos, es porque vivimos con sentimientos a flor de piel, es
porque descubrimos que hay amores que matan pero no a besos, porque hubo un
día que decidimos arriesgar , hubo un día que decidimos darle al play y jugar
ese juego llamado amor en el que o pasas de nivel y continuas o por suerte o
por desgracia el puto juego termina. Y sabes qué ... no deberías juzgarnos , no
deberías cuestionar cada decisión de elegir enamorarse o no, de optar por poner
esa puta distancia que al mismo tiempo nos desangrada cada ventrículo, si elegimos
no jugar si preferimos estar a salvo antes que estar en un vuelo constante con
caída libre, si preferimos no hacer de paracaidista sin paracaídas … si
preferimos no vencer ese miedo a las alturas. Joder ... no queremos que esa moneda
de la fortuna que es la vida con dos caras o dos cruces no tenga nada, tan solo
números que revelen el numero de caídas hasta que la suerte sea encontrada pero
te recuerdo que también puede no ser hallada. Y sabes ¿por qué ? Porque hay que
leerse, releerse, subrayar y convertirse en el Quijote para poder enfrentarse a
los Gigantes, en este caso el Quijote serías Tú y los Gigantes esos amores que
te pueden acabar fusilando,
Es que joder al igual que las adversidades de la
vida el amor es muy pero que muy jodido … porque lo mismo que un día eres el
poema más bonito de alguien cualquier día acabas por convertirte en la canción
más triste y dolorosa existente. Y que a ver ... no te engañes, hay que ser un
auténtico máquina para confiar en alguien que lo mismo que aquel que un día te abraza y
protege cada noche es el mismo que tarde o temprano acabará levantándose una
mañana cualquiera y te dejará las sabanas más frías que pudieras sentir y puede que incluso no espere a la mañana siguiente y lo haga a
media noche a hurtadillas, sin apenas hacer ruido como el bailarín que
abandona la obra de puntillas por ese profundo miedo hacia su
derrota anticipada.
Gilipollas , Gilipollas si tú – sé que me estás escuchando
… no es por nada pero eres un auténtico Gilipollas por vender tus derechos a
personas así, por dedicar canciones, libros, películas e incluso poemas a
quienes un día desaparecerán y te dejarán un dolor en la parte izquierda del
pecho irrefrenable. Y entonces, se adueñaran de ellas y perderás su autoria y ya no serán tus favoritas – así que repito Gilipollas … porque
piensa algo … ¿En verdad merece la pena el amor ?