Valoraba más sus vocablos que su presencia, portadora de la mayor relevancia existente para ella.
Y ahora... la razón de mi palpitar se fue sin avisar. Qué ilusa eres - pienso.
Palabras así, nada cuestan y valor, muy poco adquieren.
La esencia de la verdad está en sus acciones, no en sus definiciones.
Pero ahora valoro más su ausencia permanente. Vida injusta - diría , que me hizo perder lo que más quería.
Suena irónico, ¿no? Perder para valorar y después, no poder tener.
En tardes como esta... miro al cielo con la esperanza de encontrar en él un sol que brille tanto como lo hacías tú. Aunque resulte imposible, porque nada, absolutamente, nada tiene la luz que poseías tú. De hallar una nube con la forma de tu rostro pero no puedo, porque mi cielo está lleno de nubarrones que no me dejan ver. O de visualizar en cualquier tejado la sombra de tu cuerpo infinito, visible para esta terraza que en mi... adquiere un tiempo interminable cuando pienso en ti, que ya es mucho, demasiado - afirmaría yo, en esta lista de cosas imposibles.
Cigarro que poco a poco me va consumiendo, tan rápido como ese tigre cuando logra captar y devorar a su presa.
Palabras mudas encuentro en mi.
Todavía recuerdo esa llamada, mi cara pálida, sin la pureza de un alma, un alma muerta, lágrimas caen por mi rostro sobre nuestras fotos. Callejón sin salida, ahora ya es tarde ... tan solo recuerdo la conversación que tuvimos aquella tarde.
Dolor insoportable asentado en mi por no decirte que te quería. ¿Y si ahora tú...razón de mi existir no estás?, ¿Qué me queda?... Esperanzas rotas dejaste en mi porque tú decidiste marcharte.
Si me hubiera ido yo, no hubieras perdido nada pero al irte tú... lo perdí todo.
Juré no llorar más, no hacer ninguna tontería pero no lo puedo evitar. Corazón roto y lleno de culpabilidad habita en mi cuerpo que te busca en cada rincón sin ninguna razón. Porque sé que no regresarás. Tus abrazos ... único remedio para dar calor a mi cuerpo. Cuerpo hallado al borde de la hipotermia porque tú no estás.
Vida traducida al borde del abismo. Esperanzas fracturadas, disfrazadas de inexistencia. Pues con la esperanza vestida de invisibilidad dejo de existir.
Me gustaría decirte todo lo que no pude antes. Como que te amo tanto que hasta recordarte me asfixia pues te fuiste dudando si en verdad te quería.
Las discusiones no tuvieron la culpa. Ellas fueron las que nos unieron más, aquellas que nos hicieron más fuertes para luchar contra los frentes.
No culpo a la suerte ... tan solo culpo a las pastillas que me hicieron ver que te morías. Y ahora grito al mundo: dame una oportunidad ... tan solo un día más pues me niego a seguir viviendo esta realidad. Ahora, faltas tú en mi despertar y eso... no lo puedo aguantar.
Me gustaría escribirte tan solo una nota pero no puedo y me desespero. El tiempo pasa cada vez más lento en esta casa ... vacía. Vacía porque hasta ella se siente sola por tu nula presencia.
Tristes y eternos sentimientos hallados en mi. Por saber que no te volveré a ver más, a escuchar tu voz, a tocar cada parte de tu cuerpo, a abrazar con las mismas fuerzas que manifiesta mi condicional amor. Nunca más ... sujeto protagonista en estas letras.
Pensé en un futuro para nosotros ... y no era este.
No podré salir de todo esto sola, ahora que tú no estás. Cuando nos dejaste mi mundo se acabó vida cruel, pienso. ¿Por qué me arrebató lo que más quería?
Dame una oportunidad, tan solo una vez más para decirte todo lo que siento.
Me siento sola en este cuarto que anhela tu presencia, no sé donde estoy. Una vida perdida, siento.
No veo ni mi propio reflejo tan solo imágenes pasadas, lágrimas caen por mi rostro mirándome en el espejo.
Y tú, quizás aquí, con ganas de volver junto a mi por cada lágrima que he derramado. Sol y lluvia se han parado porque no te tengo a mi lado.
Tú, retrato de mi vida, foto grabada en mi palpitar que curará mi corazón roto.
No lo pude creer hasta verme tirada en el suelo sin consuelo. Mundo convertido en un mar de lágrimas por ser tú ... un número más en la prensa local, ¿Por qué lo hiciste? ...
Me dijiste que nunca más lo intentarías y mucho menos ... que no lo harías.
Dicen que el tiempo todo lo cura pero si mi vida ha dejado de ser vida, si mi mundo ha dejado de ser mundo ... el tiempo también ha dejado de ser tiempo.
Y ahora, ¿Qué me queda?...
Paranoias habitan en mi. Si en cada calle en la que nos besamos veo tu rostro, si cada persona que me habla pienso que eres Tú, si cada sujeto que pronuncia tu nombre me hace llorar ...
Ignorame si quieres por afirmar que ... no te quiero olvidar.
Incluso mi cama nota tu ausencia tanto que no quiere ser hecha porque yo no quiero salir de ella.
Mi vida daría por tan solo saber si sufriste porque no lo merecías, incertidumbre habita en mi.
Desesperado corazón pues tu dolor será mi frustración.
No hay comentarios:
Publicar un comentario