Amor o más bien ... miedo - siento cuando mi corazón piensa en ti.
Suena irónico, ¿no? Puedes sentir miedo al amor pero ... ¿ tener miedo porque ambos sintáis ese gran amor? ...
Lo totalmente verídico en esta historia es que miedo al amor, incluso al escuchar o pronunciar, mismamente, este vocablo por quedar impreso en nuestros labios, nuestra boca ... única portadora de grandes e irremediables locuras, grabado en el motor incorporado de serie en nuestro pecho es porque, en efecto, hubo una vez o incluso dos que nos rompieron el corazón en pedazitos inconstruibles. Imposibles de reparar por mucho que pase el tiempo y aunque, nos digan que a la tercera va la vencida ... lo que ocurre es que esa tercera vez nos damos por vencidos y ya nuestro corazón no puede sentir más que un miedo irrevocable a enamorarse.
Tan grande es ese sentir que amor no puede vivir en ti.
No me podré enamorar nunca más y mucho menos, ser feliz - dije.
No me mires así, no me juzgues, mi corazón está hecho añicos con unas cicatrices que no se irán por mucho que pase el tiempo siquiera - pensaba.
Lo que ocurrió en verdad fue que apareció él y ahora ... cada vez que pienso en él, hablan de él, escucho su nombre o le veo llegar, no puedo evitar sentir una felicidad imposible de frenar en mi.
Y es que el amor es ese tren que solo pasa una vez en la vida, en el que hay dos opciones ; Una ... subirse y que tu seas mi único destino ligado a una felicidad eterna. O dos ... dejarlo marchar sin mi cuerpo que grita : dime que subas y lo haré, pues mi orgullo no me deja hacer lo que deseo pero sin retroceder.
No vuelve a pasar porque cada amor mata y la ilusión del siguiente es lo que te resucita. Hay quien dice que si no has muerto siete veces en vida, es que no has vivido nada. Por eso, yo quiero más días, quiero más días para nosotros, muchos más ... tan solo una vida entera. Quiero que seas ese amor que me mate y me resucite todas las veces que hagan falta, por el que moriría mil veces.
¿Contigo, ahora, qué debo hacer? ... Si mis poemas llevan consigo unos versos acrósticos que exclaman que no te quieren sino que te aman con demasiada intensidad. Pero ... ¿Y tú a mi? Desconocimiento hallado en mi al plantear dicha cuestión.
No volveré a amar - me prometí a mi misma. Y sin embargo, lo he vuelto a hacer y amando más que nunca, con tanta fuerza que incluso, duele y mis ojos cada noche lloran con la incertidumbre de si me quieres o no.
Miedo al no poder sentir el calor de tu cuerpo, tus abrazos, tus besos, tus caricias ... sentir que me amas, sentir como nuestros cuerpos se funden en uno solo, representados idílicamente en lo que adquiere una total significancia lo que por hoy, representa nuestro amor.
Y es que ... no es miedo al amor , es miedo a tener que compartir tus labios. No se puede querer a dos personas a la vez, sería como querer viajar a dos destinos ubicados en lugares opuestos, imposible - diría yo.
Por eso ... debemos tomar un rumbo, elegir un único camino. Que si dudas es porque tu amor no es el mismo o directamente no hay cabida para el amor destinado a esa persona y si la eliges, sin reparo alguno, es porque, en efecto, ella no es que sea tu chica, ella es la chica, la chica predestinada a estar en tu vida aunque en el camino haya mil tropiezos. Porque pase lo que pase, estáis destinados a estar juntos.
Y con eso todo ... yo ya sé que eres Tú ... quien estaba predestinada a ser, porque te elegiría una y mil veces más, ahora y siempre traducido a nosotros dos.
Antes solía pensar ... imbécil eres por entregar tu canción favorita a quien solamente tú, consideras especial. Aunque, más que especial calificalo como quien, probablemente, te hará sufrir. Porque aquel que te da besos y te sonríe es el mismo que una mañana cualquiera se larga y un día dejará las sábanas tan frías y un hueco imposible de llenar en mi cama. Porque ,simplemente, dejará de quererte - te dirá. Y ahora bien, ese es mi miedo ... no perderte a ti sino perder tu amor.
Imbécil por darle a esa clase de persona el poder de cada vez que escuchas tu canción favorita pienses en ella y sufras. Pero ... lo cierto no es que suene tu canción favorita y automáticamente pienses en esa persona sino que todas las canciones las favoritas, las odiadas incluso aquellas que nada provocan en ti ... llevarán su nombre, todas y cada una de las canciones existentes en el mundo, absolutamente todas.
Por eso, mi miedo no es una duda creada en tu amor sino en la posibilidad de perderte, pues más no puedo quererte.
Quiero que seas tú ... el héroe que salvé cada una de mis sonrisas y más aún cuando esté naufragando entre lágrimas, cuando mi mundo se haya reducido a un mundo sin posibilidad de rescate. Que llegues y me digas ... no sé si saldrá todo bien pero si te ahogas te prometo que lo haremos juntos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario