Al menos una vez en la vida, hay que cambiar en la vida a alguien, ¿ acaso es eso cierto?
Porque yo creo que no...
Como Albert Einstein que decía que si intentas enseñar a un pez a trepar un árbol te quedarás pensado el resto de tu vida que eres un inútil. A eso me refiero, que todos tenemos en el mundo un lugar donde ser brillantes. Cada uno de nosotros tenemos nuestra esencia, luz propia y no necesitamos de nadie para poder brillar. Por eso, te diré que por favor no cambies nunca. Porque nadie me ha dado ni me dará todo lo que tú me das.
El cambio será hallado cuando la humanidad entienda que el físico es secundario.
Pensad en por qué cuando os hacen un regalo os quedáis con lo de dentro y tiráis el envoltorio.... tan solo pensad dicha deducción.
Lo que no logro entender es porque cuando te llaman gordo te pones a régimen pero cuando te llaman tonto no coges un libro. Pienso y pienso pero por más que lo intento no logro entenderlo... Explícamelo tú si puedes... Pero con una razón que no sea la consecuencia de los estereotipos dominantes en nuestra sociedad actual y la gran cantidad de gente ignorante que lo sigue y por ello, se han convertido en la base principal por la que juzgar al resto de la humanidad y se ha asentado por regla general para poder encajar en nuestra civilización.
Y con eso todo... no debemos cambiar por nada ni por nadie pues perderíamos nuestra esencia.
Ahora quiero haceros copartícipes de una historia, mi historia traducida a una felicidad plena sinónimo del amor de mi vida, mi felicidad.
¿Qué entiendes tú por felicidad? Yo creo que la felicidad ... para mi... eres TÚ.
No voy a contar toda la historia porque me abarcarían hojas y hojas describiendo al ser más maravilloso que ha podido habitar en mi corazón. Solo os diré que ... antes cuando le miraba pensaba ; Jo porque no me pude querer como le quiero yo a él ...
Y ahora, ¿Queréis saber que pensamientos inundan mi mente cuando nos miramos, acariciamos , besamos...?
Mis labios solo quieren rozar sus labios, cuando me abraza mi corazón late con tal intensidad que parece que estoy al borde de un paro cardiaco, cuando me hallo recostada en su pecho siento que nada malo puede pasarme pues sus brazos son mi castillo, mi protección.
Pues cuando caigo ... él está ahí para levantarme.
Cuando me mira pienso ; oh dios mío ¿Cómo puedo quererle tanto? ... Nunca había sentido esto por nadie. Y cuando digo nunca es NUNCA desde la más pura veracidad.
Y pienso, siento y digo ... sé que en ningunos brazos estaré mejor que en los suyos.
Porque no es la mirada es quien te mira, como cuando sientes algo que nunca habías sentido y lo mejor es averiguar qué es. Porque las mejores cosas son las que nunca habías experimentado antes.
Porque no son las veces que te caes es como te levantas y sobretodo, quien hace que te recuperes tras cada caída por muy dura que resulte.
Pienso en ti y siento que merece la pena luchar por aquello que te haga sentir vivo.
Tan solo prométeme que correrás bajo la lluvia y le demostrarás al mundo entero de todo lo que eres capaz. Yo sé que la gente entra y sale de nuestras vidas tantas veces como aires respiramos pero te tienes que quedar con quien te baje las estrellas y no con quien te haga soñar con ellas.
Sabes como reconocer a alguien especial por sus abrazos, porque cuando te dan uno de esos abrazos ... hacen que se detenga el tiempo y respires profundo deseando que ese instante dure por una eternidad.
Cuando eso sucede me doy cuenta de que todo es posible y ahí ... es cuando me acuerdo de ti.
Porque siempre esperamos que ocurra algo tan caótico para dar el paso, probar cosas nuevas, decir TE QUIERO, sentir, enamorarse ... en definitiva, vivir.
Quedar así porque sí, porque me apetece, aquí, ahora y contigo. Que al miedo hay que mirarlo de frente y a los ojos. Y tú has llegado a mi vida como los superhéroes, dispuesto a quitármelo.
No me rindo porque sé que te prometí que nunca lo haría, no sé cual será mi futuro pero si pudiera pedir algo ... pediría que en él, estuvieras TÚ y SOLAMENTE TÚ.

No hay comentarios:
Publicar un comentario