Dolor siento al pensar que tan solo somos humanos capaces
de nacer, vivir y morir, que tal vez llegue el día en que muramos y no hayamos
dejado legado alguno, que vivamos obsesionados por el mero hecho de ser
recordados pero ….¿ qué importa eso? Yo soy la que te va a recordar, alabar,
extrañar y llorar. Sabes… no importa nada ni nadie más aquí. Tan solo nosotras
dos. Porque nosotras lo sabemos, conocemos, admiramos y odiamos todo… la una de
la otra y sabes eso no va a cambiar porque estés donde estés… yo te llevaré
conmigo en cada momento. Mira joder, que yo no entiendo y todavía no comprendo
quien elaboró esa jodida ley de vida porque ojala no existiera, ojala pudiera
ser derogada para que tu pudieras estar conmigo para siempre. Porque sin ti … que
me queda y ahora … es cuando me pongo a pensar sobre mi vida, a recordar todo
lo vivido y tras leer, releer y cerrar cada capítulo de mi historia me he dado cuenta de que yo no he
sido ni creo que jamás llegue a ser Don Quijote porque la valentía nunca ha
habitado en mí pues jamás supe como combatir contra mis gigantes. He sabido ver
con el transcurso del tiempo, que el
cambio meteorológico no se ha producido sin haberte visto llorar antes, he
llegado a un punto en el que nunca llegué a memorizar, descifrar y enfrentar
cada una de las cicatrices de mi cuerpo dado que aún las confundo con heridas
cuando me empeño en abrirlas aunque en realidad, siento que cuando se topa con alguna
después de un tiempo están en carne viva, más abiertas que nunca, que queman, escuecen
y duelen hasta reventar, me he percatado de que el amor no son cuentos de Disney ni
mucho menos sus películas, que eso del zapatito y el príncipe no siempre ocurre
y si se da el caso en la mayoría de los casos esa moneda que es la vida acabará
saliendo cruz, acabará saliendo ese otra vez será, el puto game over y que ahora entiendo el miedo que sienten
algunos niños cuando ven lanzar flechas por los aires y que esas flechas no son
tan dispares a las que lanza nuestro tan querídísimo y deseado cupido pues no
sabes cuánto duele, se trata de un dolor imposible de frenar, que eso que se
dice de que a la tercera va la vencida es pura hipocresía porque nunca sabrás
el número exacto de veces que has de luchar para al fin vencer y que por
supuesto nunca debes rendirte. Y ¿sabes qué? Tengo claro que voy a tropezar con piedras tan dañinas
para mí que al caerme van a hacerme
tantas heridas que voy a tener que matricularme y hacer un doctorado en huidas
para conocer un poco el terreno en el que ando porque sé que hasta que
cicatricen tardarán su tiempo que no es poco. Pero también sé que seguiré
avanzando sin mirar atrás. Porque lo que de verdad tengo claro es que se hace camino
al andar, porque si no andas, no hay camino y sin camino no hay historias que
contar. Además todos bien sabemos que
andando hacia atrás tenemos la probabilidad de tropezarnos con la misma piedra.
Naufragar no es ser superviviente sino enfrentarnos a un mundo en plena tormenta,
agarrar el timón y ser capaces de dirigir nuestra vida. Sé paciente pues los
nubarrones tarde o temprano desaparecerá, el cielo se despejará y como decían
los Beatles : el sol en algún momento llegará. Mientras tanto yo seguiré contigo viendo cada tarde de fin de semana cina
de barrio, escuchando canciones d lola flores, Antonio molina Marisol Joselito
e incluso Mari Trini y por no hablar de Se Llama Copla porque eso reconstruye
cada pedacito de mi corazón fracturado. Mi vida no resulta tan aburrida y frustrante
si tú estás en ella.
¿Creíais que podíais llegar a hundirme?, ¿En serio? … vamos
, a todos aquellos que estuvisteis
apuntándome con el dedo cuestionando cada acto o palabra, a todos aquellos que
mientras caía me decíais no lo lograras …deberíais saber que sigo siendo yo la
única capaz de ponerse la pistola en la
sien y decidir cuando disparar y cuando no y que no hay más balas que las que
uno se fabrica a cada momento, esas son las únicas capaces de matarnos, os lo
garantizo a sí mismo y no tengo más heridas cerradas y todavía por cerrar que
las que yo me hice por voluntad propia y por no escuchar todo cuanto me dice
aconseja e incluso advierte mi madre a diario. Y aun así no la hago caso en
esta historia que ya se cómo va a terminar, en la que odio sus te lo dije. Suena
irónico, ¿verdad? Pero ¿sabes qué? … Lo
mejor de tener el corazón hecho una mierda es que lo mismo que entran las balas
salen al instante. Vamos a ver… que no necesito ni la saliva ni los labios ni
sentirme parte de alguien para curarme eso tuve que aprender a hacerlo yo
solita a base de hostias que me daba esta vida tan puta. Por suerte o por desgracia…
todavía no voy a ser ni me dejaré ser jamás, escúchame jamás el blanco fuerte de nadie. Pues lo único que
me hace llorar es ver cómo me despido de ti en la estación cada domingo, ah y no
busco la aprobación de algún gilipollas y que me diga que esto no es poesía porque
tiene razón, es verdad esto… no es poesía esto es mi vida así que ya sabré yo
como contarla.
Que te quiero a morir porque eres tu quien me agarra cuando
siento que me caigo, que sé de sobra que eres quien estará ahí para pintarme
una sonrisa en la cara cuando sienta que no puedo dibujarla yo ni aun
forzosamente y es ahí entonces cuando estaré
dispuesta para comerme el mundo y con eso quiero decirte que aunque a
veces parezca que no te quiero o valoro que aunque a veces parezca absorta y que
no permanezca sumergida en el mundo a pesar de eso … yo estoy y estaré siempre
contigo, aquí, a tu lado. Floreciendo ese amor incondicional y eterno que me
brindaste desde que nací.
Por eso, lo último
que he aprendido de todo esto y lo más importante es que… estoy aunque a veces, no esté.
No hay comentarios:
Publicar un comentario