Luminosidad permanente hallada al final de la cima encontrada,
aunque esté en la oscuridad aparcada.
Tú... el faro que guía a mi barco en aguas tenebrosas encadenado,
Tú... la luz que irradia mi itinerario,
Tú ... lucero más preciado de todo el firmamento,
Tú... mi única guía en noches ciegas,
Tú... sustento para poder continuar aún cayendo abismada en el más apesadumbrado ostracismo,
Tú... quien me mostrará el camino correcto para mi temprano regreso con tan solo un sabio consejo.
Gracias doy a la vida por hacer de tus brazos mi abrigo

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